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VENDIMIA 2006
En San Juan la cosecha dio comienzo con el Sauvignon.
El 17 de enero en Pozo de los Algarrobos, Caucete, las primeras cuadrillas iniciaron la vendimia con esta uva blanca fina y que el grupo Peñaflor esta realizando experiencias enológicas para la obtención de vinos de alta calidad.
Pese a algunos problemas gremiales que comenzaron en Mendoza y esta semana se trasladaron a San Juan, la vendimia 2006 arrancó sin problemas en las viñas y tal como estaba previsto la uva recolectada no presenta problemas de sanidad y calidad aunque retrasada algunos días en la maduración de los racimos respecto al año anterior.
En una de las fincas de Peñavid, del grupo Peñaflor, una cuadrilla de operarios capacitados para la cosecha de estos racimos, dieron comienzo en horas tempranas de la mañana con la variedad Sauvignon Blanc y así escapar a las altas temperaturas que perjudican al vino a obtener. Este grupo, y en San Juan con la marca de vino Finca Las Moras, es una de las empresas que mas hectáreas cultivadas tiene de esta variedad en la Argentina. Durante varios años se viene trabajando con este cepaje que produce vinos de fuerte personalidad, seco, ácidos y con sabores a hierbas. Dar en la tecla para obtener un buen Sauvignon no es tarea fácil, y así lo entienden los ingenieros agrónomos y enólogos que desde la viña hasta la botella cuidan todos los detalles para entregar la misma calidad, personalidad y reconocimiento que hoy tienen los vinos de Chile, Nueva Zelanda y Australia, por citar a nuestros competidores del Hemisferio Sur.
Claudio Rodríguez, ingenieros agrónomo y encargado del área viñedos del grupo Peñaflor, explicó que en San Juan tiene 73 hectáreas de Sauvignon, todo conducido en viñas, y que de acuerdo a la experiencia de varios años ensayando con esta variedad, buscan la fecha apropiada y el tenor de azúcar en los racimos para obtener vinos con los sabores herbáceos característicos por un lado, con aromas tropicales y cítricos por otro o cortes intermedios.
El tenor de azúcar iniciado fue de 19 grados Brix, y la coloración de las bayas de los racimos un verde tenue característico evitando el amarillo pajizo. Esta variedad es de mucho cuidado. Por ejemplo sus vinos se oxidan muy fácilmente, perdiendo el color final buscado: amarillo con tonalidades y reflejos verdosos.Por este motivo es que no se realiza la cosecha mecánica de las uvas por la rotura de granos y se emplea la exclusivamente manual.
La uva recolectada en cajas de plástico se vuelca en bing de 450 kilos y se transportan inmediatamente en camiones hasta la bodega, evitando la pérdida de tiempo para que llegue con la menor temperatura posible y se inicie la molienda. En ella, una moledora y despalilladora de alta tecnología separa los escobajos o ráquis de los racimos de los granos, los cuales finalmente son molidos y entran inmediatamente en fermentación. El escobajo es el que le da sabores amargos y herbáceos indeseables a los vinos.
Se viene con todo.
La próxima semana varias bodegas arrancan a full con sus blancas como Chardonnay, Sauvignon, Chenin y Viogner (para mí el mejor cepaje blanco que se da en San Juan), y que vienen con sanidad y calidad excepcional. Sólo estas cuatro variedades entregaran más de 21 millones de kilogramos, algo impensado hace 10 años atrás. También inicia Santa Sylvia en Zonda su cosecha con los varietales tintos Malbec, Syrah, Merlot y Cabernet Sauvignon, que dan origen a sus vinos Xumek. Todo esto es sorprendente porque estamos en enero y no hubo antecedentes históricos de vendimia de tintos en este mes, ya que recién al final de febrero se da inicio con estos varietales. Todo esto indica que las páginas de la moderna vitivinicultura en San Juan, recién la estamos escribiendo.
Avanzan los finos.
"En San Juan, la reconversión de uvas está dando sus frutos". Este fue el título de la nota que publicábamos el 26 de marzo del 2005. Allí decíamos que de una cosecha estimada en 770 millones de kilos se esperaban elaborar unos 160 millones de kilos de uvas finas contra los 33 de hace 15 años. Un crecimiento del 500 %. Lo negativo es que hacen falta más bodegas modernas para elaborar esta cantidad.
Seguimos afirmando esto. Para el 2006 se esperan 880 millones de kilos y de ellos unos 190 millones de kilos de uva fina. El volumen sigue creciendo y nuestro cuello de botella se sigue llamando: mas bodegas adecuadas.
Lo cierto es que hoy hay una producción de uva fina que ha crecido el 500 % respecto a 1990, oportunidad de realizarse el V Censo Vitícola Nacional que realizó el INV en todo el país. Si miramos esos datos en las infografías, podemos observar que había 27 hectáreas de Syrah que entregaban algo más de 500.000 kilogramos, una cifra despreciable con más de las 3.000 hectáreas que hoy existen en la provincia y que entregaron el año pasado 48 millones de kilos (se espera para esta vendimia cerca de 55 millones).
También poco ha cambiado la superficie con vides en estos últimos 15 años, es decir hay casi la misma cantidad pero ha cambiado la calidad de las uvas. Se han erradicado aproximadamente unas 6.000 hectáreas de Cereza, 4.800 hectáreas de Moscatel de Alejandría, 1.000 de Pedro Giménez y 1.400 de Torrontés sanjuanino, las cuatro variedades de mayor importancia en aquella época.
Toda esa superficie ha sido reemplazada por variedades finas de vinificar tales como Syrah, Cabernet Sauvignon, Chardonnay, Malbec, Merlot, Viognier y Sauvignon Blanc entre las más importantes.
Lo que sucede ahora es crítico si miramos que se esperan cerca de 190 millones de kilos de uva fina (se le debe sumar 40 millones que aporta la ahora querida y muy buscada Bonarda, muy especial para vinos de cortes). Hoy hay un tándem de una treintena de bodegas entre nuevas y remodeladas en condiciones de elaborar estas uvas.
En este sentido hay que incentivar más la inversión en la construcción de nuevos establecimientos que seguir haciendo nuevos viñedos porque si no vamos a saco roto. No podemos prohibir, sí podemos aconsejar. Hay cepajes que faltan que se plante más como Viognier, el Cabernet Franc, Petit Verdot o el Pinot Gris, pero son excepciones. Los números muestran la realidad.
Fuente: Diario de Cuyo/Suplemento verde (21/01/2006)